sábado, 1 de noviembre de 2008

La frialdad que se guarda en el pecho



Agotadora noche... ineludible tristeza.. dolor del alma...

Bendita luz de la ampolleta que me acompaña como si fuera una persona, latente y estable.. como si fuera aquello que deseo tener o ser.. como si hubiera alguien a mi lado, escuchándome y apoyándome...

Frío que no es perceptible por los sentidos, frío que viene desde dentro del pecho y que poco a poco inunda el cuerpo como si fuera importante que existiera de alguna forma, para recordarme que no todo en la vida es felicidad... aún cuando mis sonrisas se mantengan en el rostro.. la frialdad se volvió mi nueva compañera...

Cascadas de luz intermitente que son los sentimientos que un día aparecieron y de pronto se volvieron lo que no son, para poder sobrevivir y seguir adelante...

Mentiras de un color extraño y revoltoso, de esas que dejan un mal sabor en la boca, de esas que oscurecen el corazón al notar su naturaleza, y que mientras mantenían oculta su verdadera identidad, volvían todo de un color casi rosado...

Hojas de los árboles que no dejan de moverse atrayendo de una manera extraña la atención, representando las palabras que quieren aparecer justo ante los oídos para permitir que se vuelvan mucho más dulces las palabras que resuenan dentro del alma como si fueran un reto, o un reclamo...

Vaso lleno de líquido inserto en el pecho, deseos de explotar sin encontrar la manera de hacerlo...

Deseos de saber tantas cosas que nunca se desearon en realidad, pero que ahora extrañamente se han vuelto importantes para lograr sobrevivir...

Maligna visión de lo que fue, que hace oscurecer cada hermosos día de sol, extrañando la lluvia para poder caminar entre sus lágrimas y sentir que las propias ya no son extrañas, no son anormales, si no que tan solo siguen su curso...


Todas estas partes forman el sentimiento que rodea en este instante mi pecho, un sentimiento que hace desear salir corriendo y gritando y que esas personas especialmente aludidas escuchen, por que es lo único que realmente necesito en este momento... algo imposible, algo insuperable... aún cuando no puede pasar, es necesario superar, cosa que nadie cree posible, que no puede intentarse si quiera sin decaer o sentirse tristes...


Deseo tanto tener aquello que soñé desde niña, aquello imposible e irreal, pero al mismo tiempo bastante posible si se deja de soñar, cosa incoerente pues el recuerdo, de esa manera, solo logrará borrarse, como si fuera una tonta era de dolor, que no se puede evitar no avanzar...


Kaze!!!... te necesito!!!... ai shiteru!!

Mi ser eterno e incorporeo, kaze, se que no puedes existir, ni aún más, llegar a estas palabras... pero te hablo, por que no se que hacer...


Niña tonta... deja de hablarle a lo inexistente!!


Kazeai

1 comentario:

zajip dijo...

Por cosas de la vida uno guarda sus pensamientos de niño, sus sueños, lo q olvidamos es q de grandes somos mas capaces de volverlos realidad y crear un nuevo sueño en base a los pasados.
Debemos tener siempre presente el niño q nunca debemos dejar de ser.