domingo, 31 de octubre de 2010

Una ilusión...



Hace poco, la luna y las estrellas quisieron jugar un poco con aquello que es parte de mi existencia, quisieron hacerme recordar que soy parte de ellas y que aún son capaces de despertar quellos sentimientos fuertes en mí...

Ay dulce noche... hace poco, sentí algo especial... descubrí que aún habían sentimientos dentro de mí, recordé que sigo siendo tan débil como una humana...

Noche!!... noche... ayúdame!!! una persona llegó a mi alma... pero apenas la conozco... noche... esa persona me ha dicho cosas feas... y apenas sabe que existo... ay Noche... es triste, pero ni si quiera me saluda...

Si los dulces recorridos del andar nocturno pudieran ocultarme por segundos la estabilidad... si pudieran solo atraer con sus pasos aquello que es eterno, podrían hacerme olvidar este tonto sentimiento, esta sensación sin sentido ni futuro... una fría realidad que cae sobre mi pecho y me dice que las cosas no serán diferentes... pero... pero...

Aún puedo sentir la presencia de esa persona... esa, que un día extrañamente me atrajo y me hacía sentir alegre... esa, que conocí hace poco, y que tanto me agradó... ahora, después de sus frias palabras, solo puedo alejarme de él, pero... aún siento añoranza...

Es una ilusión!! si... una ilusión... de esas que no tenía hace años... de esas que me hacen sentir niña otra vez... me hacen sonreir cuando me descubro soñando despierta y me hace imaginar castillos en las nubes...

Yo se que esa persona no sabe que existo, o lo sabe... pero no le importa... pero...

Es dulce vivir este sueño, esta ilusión... porque así esa persona sigue siendo quien espero y me agrada, se que no podré nunca acercarme a ella, se que el mundo me dice que el pertenece a otro lugar... y se... que él... sería capaz de hacerme mucho, mucho daño...

A pesar de eso... hace tanto tiempo que no soñaba así... hace demasiado que no sonreía con una ilusión... y es lindo... ahora... más que nunca necesito las sonrisas... ahora... en que el mundo decidió mostrarme cuanto dificil podían ponerse las cosas... ahora que las lágrimas corren dentro de mí a cada instante, con el miedo que me vean llorar... no quiero que se preocupen... ni menos que me odien por llorar y ser débil...

Ahora... si!!! ahora... en que el viento se ha alejado y solo me rodea cuanto soy y cuanto fui... no quiero dejar de ser, pero necesito llorar... es ahora... cuando más necesito algo que me de fuerzas... algo que me reconforte y de calor a mi pecho... ya casi... no puedo dejar de temblar...

Y una sonrisa... una simple sonrisa... ayuda mucho... siento que un suave calor me acompaña... y puedo dejar las lágrimas... y si esa sonrisa... viene de una ilusión... aunque sea solo mi imaginación... no quiero que se vaya... así... quizás pueda recuperarme... volver a sonreir... correr y cantar... y así... quizás...

Ay noche... perdóname!! te enojarás conmigo... porque dejé que la luna me enamorara... porque decidí vivir esta ilusión que no es más que una fantasía... pero es bella noche... y hay tan pocas cosas así hoy...

Noche... noche... ven ahora... acuéstate a mi lado... abrázame y deja que me acurruque en tu pecho... no puedo dormir... y no quiero dormir... pero si tu estás quizás pueda dejar este dolor en el pecho... y abandonarme en tu abrazo... si me dejas dormir en tus brazos, me sentiré protegida y olvidaré cuanto hay aquí... olvidaré cuanto me hace daño y cuanto lo seguirá haciendo... olvidaré que el despertar será igual que el ayer... y solo descanzaré en una tibia compañía... contigo...

Un beso a la noche... y a la pequeña que vive dentro de mí... si, lo se... ya no soy una niña. ni debo serlo... pero mientras nadie ve... mientras esté acompañada solo por la oscuridad, déjenme serlo una vez más... para que todo sea diferente... todo más simple... todo más suave... ya mañana... volveré a aquello donde estoy y debo ser...


Kazeai

domingo, 17 de octubre de 2010

Cuando el viento se enamoró



Un día, el viento salió a recorrer el mundo... le gustaba sobrevolar por hermosos lugares sintiendo el susurro que producía el rozar las hojas de los árboles... amaba como los bosques respondían a su llamado y le gustaba soñar con días y noches de suaves sonidos donde cada existencia sintiera su deseo de tranquilidad.

Un día... cuando recorría el mundo... sintió un suave susurro, que no era aquel que el poducía, pero sonaba tan bello... se acercó muy lentamente, apenas moviendo las hojas... y allí, en un rincón, había una niña cantando... cerraba los ojos y parecía que entregaba su alma al canto...

El viento sintió latir su corazón más fuerte, sintió ganas de estar a su lado y cantar con ella, hacer que ella abriera sus ojos y abrazarla... pero cuando se acercó más a ella, solo pudo mover sus cabellos... el era el viento, no tenía cuerpo, no tenía forma... solo podía pasar por su lado...

El viento comenzó a llorar amargamente, sintiendo el amor que tenía por esa pequeña... quizás si seguía escuchando su canto, su tristeza se aliviaría un poco... y allí se quedó, mientras ella cantaba... la escuchaba y movía sus cabellos para que ella se sintiera más fresca y no dejara de cantar...

Pero... ese momento debía llegar, y ella detuvo su canción... estaba cansada y debía seguir con su vida... se comenzó a alejar, mientras el viento no soportaba el dolor, no podía detenerla... solo podía escucharla...

El viento, regresó a su camino, pero el roce de las hojas ya no lo animaba, ni el sobrevolar el mundo lo relajaba... en todas partes buscaba una nota de la pequeña que lo cautivó...

Con el tiempo... el dejó de recorrer tan seguido... y las lágrimas comenzaban a caer... y la gente del mundo se extrañaba que calleran gotas de un cielo sin nubes.... se extrañaban de que el aire parecía más seco, que parecía que faltaba el aire...

Pero un día... un preciado día, la niña volvió a aquel lugar...y volvió a cantar... ella... se sentía sola, ella sentía que algo le faltaba, sentía que había algo que debía buscar. Y fue allí donde el viento la encontró, y fue allí que ella se dio cuenta de su presencia... y fue allí donde ella decidió cerrar los ojos cada vez que el viento se acercara... y fue allí que ellos decidieron quererse...

¿Que puede hacer el viento enamorado de una humana?

Desde ese día, el viento comenzó a sentirse más y más fresco, desde ese día la pequeña comenzó a ponerse más y más melancólica y solitaria... desde ese día lo terrenal se unió con lo eterno y ya no se pudo separar...

Y es así... que aún ahora... el viento busca el canto de la pequeña... y si te pones a susurrar una suave canción, cerca de donde el pasa... sentirás una brisa que recorre tu alma, te sentirás más fresca y acompañada... será el viento que te agradece... un recuerdo de su pequeña...


Kazeai

viernes, 8 de octubre de 2010

Un día en la ventana



Era precioso el sol que aparecía detrás de las nubes... era como si un suave calor recorriera cuanto frío tenía dentro, era como si mi mundo existiera de nuevo...

Amanecía, de nuevo había pasado la noche junto a la ventana... amo este lugar, me encanta sentir que quizás soy un poco parte de lo que está afuera y no existo solamente oculta en esta horrible torre.

Algunos dijeron hace años que yo era una princesa... lo decían y yo solo los escuchaba... pero yo sabía que no era cierto... una princesa... una princesa nunca se deja encerrada donde nadie puede verla, una princesa nunca estará sola toda una vida esperando que alguien quiera abrir la puerta... una princesa, no llora toda las noches con la esperanza de que pronto el dolor se acabe... nunca yo sería una princesa, solo soy una imágen de algo que quiso ser y que nunca pudo serlo.

Y aquí, en este dulce y seguro lugar me oculto... un día pude escaparme, el dragón que vive bajo mi habitación es muy tierno y solo quiere verme feliz, a veces pienso que es mi único amigo, aquel dragón me dejó salir, dijo que debía conocer el mundo y podría encontrar cuanto llenara mi pecho. Pero cuando salí, todo estaba demasiado gris y triste, parecía que el mundo se había caído a pedazos hacía poco tiempo, parecía que tod estuviera descuidado, como si realmente nadie viviera allí por años...

Caminé un tiempo, y descubrí personas, muchas, que pasaban casi sin mirar, a veces incluso me chocaban y pegaban sin darse cuenta, personas que caminaban tan concentradas en si mismas, que olvidaban el mundo... también vi otras que sonreían y jugaban, conversaban con las demás y hasta se abrazaban!... pero, se veían demasiado felices, quizás si yo me acercaba se sentirían incómodos, en sus rostros había una complicidad, como podría romperla?...

De pronto... unas personas se acercaron a mi, eran varías, pero sonreían de una manera extraña, me asusté... ellos se acercaron más y comenzaron a reirse de mis ropas, de los vestidos que siempre llevaba, de mi pelo y mi forma de caminar, comenzaron a acercarse, y quisieron llevarse mis collares, mis brillantes recuerdos del lugar en que vivía... tenía miedo, mucho miedo... hasta que mi único amigo llegó, aquel dragón saltó y los asustó... en ese momento corrí, corrí con todas mis fuerzas y me escondí en mi mundo, en mi lugar, en mi soldad... aquella torre que siempre fue mi hogar...

No quise saber de la gente, no quiería saber del mundo, si todo es tan cruel como lo vi, ya no quería volver a ese lugar...

En ese momento, unos suaves golpes sonaron en mi puerta, nunca nadie había golpeado... quizás eran ellos otra vez... pero cuando abrí... había solo una pequeña niña con una flor en sus manos, con carita de asustada y con una mirada muy dulce...

- Perdón por entrar sin preguntar, ¡es que quería verte! - me dijo... con una voz tan suave, que me dejó pensando unos segundos...

Y fue en ese momento que me sentí acompañada... que importaba si unas personas m querían hacer daño... mientras existieran personas como ella, que me sonrieran de esa manera, valía la pena el mundo...


Ahora vuelvo a estar sola... pero amo esta ventana... cada día miro el mundo con la esperanza de encontrar sonrisas reales, siempre esperando ver la luz que hace la vida... y tratando de aprender... porque cuando aquel mundo y el mío deban ser unidos quiero regalar la misma sonrisa de esa pequeña... y llenar a cada persona para que olvide la soledad...


Kazeai