domingo, 31 de octubre de 2010

Una ilusión...



Hace poco, la luna y las estrellas quisieron jugar un poco con aquello que es parte de mi existencia, quisieron hacerme recordar que soy parte de ellas y que aún son capaces de despertar quellos sentimientos fuertes en mí...

Ay dulce noche... hace poco, sentí algo especial... descubrí que aún habían sentimientos dentro de mí, recordé que sigo siendo tan débil como una humana...

Noche!!... noche... ayúdame!!! una persona llegó a mi alma... pero apenas la conozco... noche... esa persona me ha dicho cosas feas... y apenas sabe que existo... ay Noche... es triste, pero ni si quiera me saluda...

Si los dulces recorridos del andar nocturno pudieran ocultarme por segundos la estabilidad... si pudieran solo atraer con sus pasos aquello que es eterno, podrían hacerme olvidar este tonto sentimiento, esta sensación sin sentido ni futuro... una fría realidad que cae sobre mi pecho y me dice que las cosas no serán diferentes... pero... pero...

Aún puedo sentir la presencia de esa persona... esa, que un día extrañamente me atrajo y me hacía sentir alegre... esa, que conocí hace poco, y que tanto me agradó... ahora, después de sus frias palabras, solo puedo alejarme de él, pero... aún siento añoranza...

Es una ilusión!! si... una ilusión... de esas que no tenía hace años... de esas que me hacen sentir niña otra vez... me hacen sonreir cuando me descubro soñando despierta y me hace imaginar castillos en las nubes...

Yo se que esa persona no sabe que existo, o lo sabe... pero no le importa... pero...

Es dulce vivir este sueño, esta ilusión... porque así esa persona sigue siendo quien espero y me agrada, se que no podré nunca acercarme a ella, se que el mundo me dice que el pertenece a otro lugar... y se... que él... sería capaz de hacerme mucho, mucho daño...

A pesar de eso... hace tanto tiempo que no soñaba así... hace demasiado que no sonreía con una ilusión... y es lindo... ahora... más que nunca necesito las sonrisas... ahora... en que el mundo decidió mostrarme cuanto dificil podían ponerse las cosas... ahora que las lágrimas corren dentro de mí a cada instante, con el miedo que me vean llorar... no quiero que se preocupen... ni menos que me odien por llorar y ser débil...

Ahora... si!!! ahora... en que el viento se ha alejado y solo me rodea cuanto soy y cuanto fui... no quiero dejar de ser, pero necesito llorar... es ahora... cuando más necesito algo que me de fuerzas... algo que me reconforte y de calor a mi pecho... ya casi... no puedo dejar de temblar...

Y una sonrisa... una simple sonrisa... ayuda mucho... siento que un suave calor me acompaña... y puedo dejar las lágrimas... y si esa sonrisa... viene de una ilusión... aunque sea solo mi imaginación... no quiero que se vaya... así... quizás pueda recuperarme... volver a sonreir... correr y cantar... y así... quizás...

Ay noche... perdóname!! te enojarás conmigo... porque dejé que la luna me enamorara... porque decidí vivir esta ilusión que no es más que una fantasía... pero es bella noche... y hay tan pocas cosas así hoy...

Noche... noche... ven ahora... acuéstate a mi lado... abrázame y deja que me acurruque en tu pecho... no puedo dormir... y no quiero dormir... pero si tu estás quizás pueda dejar este dolor en el pecho... y abandonarme en tu abrazo... si me dejas dormir en tus brazos, me sentiré protegida y olvidaré cuanto hay aquí... olvidaré cuanto me hace daño y cuanto lo seguirá haciendo... olvidaré que el despertar será igual que el ayer... y solo descanzaré en una tibia compañía... contigo...

Un beso a la noche... y a la pequeña que vive dentro de mí... si, lo se... ya no soy una niña. ni debo serlo... pero mientras nadie ve... mientras esté acompañada solo por la oscuridad, déjenme serlo una vez más... para que todo sea diferente... todo más simple... todo más suave... ya mañana... volveré a aquello donde estoy y debo ser...


Kazeai

domingo, 17 de octubre de 2010

Cuando el viento se enamoró



Un día, el viento salió a recorrer el mundo... le gustaba sobrevolar por hermosos lugares sintiendo el susurro que producía el rozar las hojas de los árboles... amaba como los bosques respondían a su llamado y le gustaba soñar con días y noches de suaves sonidos donde cada existencia sintiera su deseo de tranquilidad.

Un día... cuando recorría el mundo... sintió un suave susurro, que no era aquel que el poducía, pero sonaba tan bello... se acercó muy lentamente, apenas moviendo las hojas... y allí, en un rincón, había una niña cantando... cerraba los ojos y parecía que entregaba su alma al canto...

El viento sintió latir su corazón más fuerte, sintió ganas de estar a su lado y cantar con ella, hacer que ella abriera sus ojos y abrazarla... pero cuando se acercó más a ella, solo pudo mover sus cabellos... el era el viento, no tenía cuerpo, no tenía forma... solo podía pasar por su lado...

El viento comenzó a llorar amargamente, sintiendo el amor que tenía por esa pequeña... quizás si seguía escuchando su canto, su tristeza se aliviaría un poco... y allí se quedó, mientras ella cantaba... la escuchaba y movía sus cabellos para que ella se sintiera más fresca y no dejara de cantar...

Pero... ese momento debía llegar, y ella detuvo su canción... estaba cansada y debía seguir con su vida... se comenzó a alejar, mientras el viento no soportaba el dolor, no podía detenerla... solo podía escucharla...

El viento, regresó a su camino, pero el roce de las hojas ya no lo animaba, ni el sobrevolar el mundo lo relajaba... en todas partes buscaba una nota de la pequeña que lo cautivó...

Con el tiempo... el dejó de recorrer tan seguido... y las lágrimas comenzaban a caer... y la gente del mundo se extrañaba que calleran gotas de un cielo sin nubes.... se extrañaban de que el aire parecía más seco, que parecía que faltaba el aire...

Pero un día... un preciado día, la niña volvió a aquel lugar...y volvió a cantar... ella... se sentía sola, ella sentía que algo le faltaba, sentía que había algo que debía buscar. Y fue allí donde el viento la encontró, y fue allí que ella se dio cuenta de su presencia... y fue allí donde ella decidió cerrar los ojos cada vez que el viento se acercara... y fue allí que ellos decidieron quererse...

¿Que puede hacer el viento enamorado de una humana?

Desde ese día, el viento comenzó a sentirse más y más fresco, desde ese día la pequeña comenzó a ponerse más y más melancólica y solitaria... desde ese día lo terrenal se unió con lo eterno y ya no se pudo separar...

Y es así... que aún ahora... el viento busca el canto de la pequeña... y si te pones a susurrar una suave canción, cerca de donde el pasa... sentirás una brisa que recorre tu alma, te sentirás más fresca y acompañada... será el viento que te agradece... un recuerdo de su pequeña...


Kazeai

viernes, 8 de octubre de 2010

Un día en la ventana



Era precioso el sol que aparecía detrás de las nubes... era como si un suave calor recorriera cuanto frío tenía dentro, era como si mi mundo existiera de nuevo...

Amanecía, de nuevo había pasado la noche junto a la ventana... amo este lugar, me encanta sentir que quizás soy un poco parte de lo que está afuera y no existo solamente oculta en esta horrible torre.

Algunos dijeron hace años que yo era una princesa... lo decían y yo solo los escuchaba... pero yo sabía que no era cierto... una princesa... una princesa nunca se deja encerrada donde nadie puede verla, una princesa nunca estará sola toda una vida esperando que alguien quiera abrir la puerta... una princesa, no llora toda las noches con la esperanza de que pronto el dolor se acabe... nunca yo sería una princesa, solo soy una imágen de algo que quiso ser y que nunca pudo serlo.

Y aquí, en este dulce y seguro lugar me oculto... un día pude escaparme, el dragón que vive bajo mi habitación es muy tierno y solo quiere verme feliz, a veces pienso que es mi único amigo, aquel dragón me dejó salir, dijo que debía conocer el mundo y podría encontrar cuanto llenara mi pecho. Pero cuando salí, todo estaba demasiado gris y triste, parecía que el mundo se había caído a pedazos hacía poco tiempo, parecía que tod estuviera descuidado, como si realmente nadie viviera allí por años...

Caminé un tiempo, y descubrí personas, muchas, que pasaban casi sin mirar, a veces incluso me chocaban y pegaban sin darse cuenta, personas que caminaban tan concentradas en si mismas, que olvidaban el mundo... también vi otras que sonreían y jugaban, conversaban con las demás y hasta se abrazaban!... pero, se veían demasiado felices, quizás si yo me acercaba se sentirían incómodos, en sus rostros había una complicidad, como podría romperla?...

De pronto... unas personas se acercaron a mi, eran varías, pero sonreían de una manera extraña, me asusté... ellos se acercaron más y comenzaron a reirse de mis ropas, de los vestidos que siempre llevaba, de mi pelo y mi forma de caminar, comenzaron a acercarse, y quisieron llevarse mis collares, mis brillantes recuerdos del lugar en que vivía... tenía miedo, mucho miedo... hasta que mi único amigo llegó, aquel dragón saltó y los asustó... en ese momento corrí, corrí con todas mis fuerzas y me escondí en mi mundo, en mi lugar, en mi soldad... aquella torre que siempre fue mi hogar...

No quise saber de la gente, no quiería saber del mundo, si todo es tan cruel como lo vi, ya no quería volver a ese lugar...

En ese momento, unos suaves golpes sonaron en mi puerta, nunca nadie había golpeado... quizás eran ellos otra vez... pero cuando abrí... había solo una pequeña niña con una flor en sus manos, con carita de asustada y con una mirada muy dulce...

- Perdón por entrar sin preguntar, ¡es que quería verte! - me dijo... con una voz tan suave, que me dejó pensando unos segundos...

Y fue en ese momento que me sentí acompañada... que importaba si unas personas m querían hacer daño... mientras existieran personas como ella, que me sonrieran de esa manera, valía la pena el mundo...


Ahora vuelvo a estar sola... pero amo esta ventana... cada día miro el mundo con la esperanza de encontrar sonrisas reales, siempre esperando ver la luz que hace la vida... y tratando de aprender... porque cuando aquel mundo y el mío deban ser unidos quiero regalar la misma sonrisa de esa pequeña... y llenar a cada persona para que olvide la soledad...


Kazeai

sábado, 11 de septiembre de 2010

Ven... pronto, ven...




Ven
Mírame... dulce estrella que recorres la noche... mírame... que tu luz me hace sonreir...
Siento cada una de las frialdades que existen en mi ser, cada vez más dulces y más dolorosas...

El aire que existe en el excéntrico lugar que se supone que es mi pensamiento, no puede ser más débil y continuo, no puede ser más pálido y ausente...

Respiro... respiro hondo... pero poco a poco el aire se va acabando, las sonrisas miradas desde fuera son cada vez más tristes y esa horrible máscara comienza a ser cada vez más notoria...
Mírame amable atardecer... y por favor, abrázame... que tu dulce susurrar en mi oido aquiete mi pecho, que ya no soporta este temblor que recorre mi cuerpo, cada vez hay más frío y aquello que vive dentro de mí está cansado de ser quien es, aquello que soy y que debo ser, ya no puede seguir siendo quien es realmente, quiere ser quien pudo y más que nada, es y es... porque si no... esta débil existencia estará en una agonía eterna, esta dulce mirada no deja de ser quien es pero no puede ver, es invisible, se vuelve una existencia más... solo una más... que finge sonreir...
Si tu abrazo no llega pronto, esta, que es mi frialdad, no podrá volver a sonreir... ésta, que es quien soy, no podrá verte a los ojos, porque se desahará en una tonta muñeca de trapo, solo en una simple careta pintada y los ojos se volverán vacíos, y la voz se tornará cada vez más melancólica, me iré, a aquel lugar que es mío, y del que nunca debí salir, me iré y solo dejaré mi sombra, y cuando llegues... ya nada de mi quedará... solo eso que quieren que sea, y no lo que soy o fui...
Pero... te espero, una y otra vez te espero.. como una tonta, como una ilusión presente... te espero... porque mientras haya alguien que pida mi mirada, mientras haya alguien que necesite mi tacto... mientras haya alguien que sonría al verme... te esperaré, por esa persona me quedaré... si mi aire se acaba, y mis ojos ya no pueden soportar más el torrente que vive dentro de ellos... por favor ver... por favor... abrázame... solo así... aquella máscara se irá y podré volver a sonreir... podré ser yo misma, podré... abrazarte y hacerte feliz...
Brisa...

martes, 31 de agosto de 2010

Esa ciudad...



Los días oscuros parecían haberse ocultado en el mar del tiempo y su neblina envolver los cuerpos solitarios. Parecía que el mundo iba a volver a florecer, era un aviso de la primavera en dulces oleadas de calidez. Pero,por un instante, los colores fueron apagados, y la frialdad comenzó a invadir todo, como si fuera algo inevitable, y es que, era cierto,el invierno aún no terminaba.

Eso era un desierto, un mundo lleno de gente, pero que estaba vacío, que tonta expresión le daba el mundo a su pecho, que fría realidadse encontraba detrás de las cortinas de su ventana...

Caminaba por unas calles llenas de personas, llevaba un bello vestido azul,uno largo, ese que le recordaba el color del océano... llevaba unas hermosas pulseras doradas, y aquella bella tiara, aún estaba en su mano... ella, la supuesta "princesa" sabía que no valía nada ponerse aquella tiara sobre la frente, si de todas formas su paso por este mundo era invisible.

Muchas de esas personas la pasaban a llevar, otras pisaban su vestido, y nadie, absolutamente nadie, miraba sus ojos, aunque ella lo prefería... estaban tan tristes, que si alguien los veía podría entristecerse... y eso era lo que menos quería...

¿Donde podía quedar su sueño de ayudar a las personas?, donde... su calidez y su suave cantar... ya nadie la escuchaba, nadie recibía sus palabras cálidas, ya nadie si quiera la abrazaba...

A su alrrededor habían edificios, en ellos entraban y salian personas, casi corrían, no se miraban entre ellas, solo seempujaban de vez en cuando... y... ya casi nadie sonreía...

Ella... trató mucho tiempo de regalar una suave sonrisa.... quiso darle calor a los corazones de cada una de las personas de ese mundo, quiso tanto... deseaba tanto... verlos a todos tranquilos.... pero... poco a poco, las mismas personas, fueron ahogando su sonrisa... con palabras crueles, con frías miradas y con exigencias... solo querían que ella hiciera cosas, como si no importara quien fuera, solo importaba lo que pudiera hacer.

Siguió caminando por horas, con la esperanza de encontrar una sonrisa que valiera la pena, con la esperanza de encontrar un corazón puro, uno que estuviera ahogado por la ciudad, para salvarlo de esta horrible frialdad, solo para regalarle una cálida sonrisa...un "todo estará bien"

Pero solo veía corazones fríos, solo miradas perdidas, solo preocupaciones del día, que de nada servían para el alma.

Intentó tocarlos, quiso entregarles un poco de esa energía que le fue entregada, aquel tacto sanador, aquel que podía hacer sentir tranquilidad en el pecho... pero... todos pasaban muy rápido... no alcanzaba a tocar a nadie...ni si quiera se volvían a mirar...


Temblaba... la frialdad y soledad eran demasiado... ya no quería seguir viendo ese mundo, ya no quería seguir escuchando esa frío silencio que acompañaba el ruido de la ciudad, la gente se olvidaba de lo realmente valía la pena...

Sus piernas flaquearon, había caminado demasiado... y calló de rodillas en la ciudad, en medio de aquellos enormes edificios, en medio de toda esa gente, en medio de esa horrible soledad...

Sus manos querían ocultar su rostro... no podía llorar, no podía ser debil, debía intentar e intentar,hasta que ya no le quedaran fuerzas... pero el mundo era más fuerte que ella...

Y allí estaba, una bella princesa de vestido azul, con las manos en el rostro y arrodillada en medio de la ciudad... si tan solo... no hubiera llegado a ese lugar...

De pronto... sintió una suave caricia en el hombro... y en la cabeza... al levantar la vista... había una pequeña... una niña, que la miraba con ojos tristes...

-¿Estas bien? ¿te caiste?¿te duele?- le dijo la pequeña mientras sus ojos lucían preocupados... unos preciosos ojos negros salidos de la pureza....

Tomó a la princesa de la mano y la ayudó a levantarse...

La niña, vestida con ropa muy sucia, al parecer solo pasaba por ahí... pero... al verla, la princesa notó que cojeaba... se arrodilló frente a ella... y puso su mano en la frente de la niña diciéndole:

- Pequeña, dulce representante de la humanidad, recibe el regalo que solo la inocencia puede entregar, tu bello gesto ha hecho que mi alma vuelva a nacer...

Con estas palabras, la Princesa besó a la pequeña y se comenzó a alejar... secándose las lágrimas del rostro... y poco a poco, volviendo a sonreir...

Mientras la pequeña se marchaba, se dio cuenta que sus piernas ahora eran iguales, ya no era dificil caminar... comenzó a correr y a saltar... así que era cierto lo que decía su abuela... los ángeles, de verdad existían!!


Kazeai

domingo, 25 de julio de 2010

No puedo dejar de ser... quien soy



Que nostalgia...
Esto que soy y siempre he sido no deja de existir en mí...
Si el mundo fuera distinto, quien sería quien?, donde estarían todos? que sería que?
Frío... ven a mi... adorada noche... amada oscuridad... vuelve a mi alma, vuelve a esperarme... vuelve a abrazarme...
Deseo ser envuelta en aquellos mares que siempre viví... cuanto deseo recuperar aquella eterna unidad con la soledad, aquella que me hace ocultar en la melancolía...
Quiero que mi mundo vuelva a ser el que era...
Mi alma es una con la soledad... esa oscuridad que tanto me desea, me alcanza una y otra vez... me invade y me abraza... sabe que no pude guía mi alma, pero le gusta dañar mi pecho con solo entrar a recorrerlo...
Soy una con la melancolía del mundo, soy una con la noche y su oscuridad...
Prefiero vivir en ella... ven noche, abrázame!!, recorre mi ser con tu fria presencia... cierra mis ojos y ocultame... hazme olvidar quien soy, haz que duela tanto mi pecho, que olvide el dolor de éste mundo...
Debo seguir al mundo y debo recuperar la sonrisa... pero deseo abandonarme en estas esencias que solo desean hacerme suyas... porque al sentir mi alma capturada por la noche... ya no confiaré en las personas... nadie se acerca a mi... nadie puede conocerme, nadie se queda a mi lado... nadie me mira a los ojos... déjame olvidar por un instante esta soledad llena de personas, haz que ya no pueda ver al mundo esperando que me abrace... por favor... no dejes que espere más, apaga mi esperanza y déjame dormir en éste dolor... deja que la frialdad me consuma y no esperar más nada de las personas... mientras más espero... más me dañan... ay... soledad... te odio!!! te odio soledad, porque no te alejas de mi??, por que no me dejas ser alguien más??... frío corazón de hielo, deja de vivir junto a mi pecho, es doloroso... se que no puedo evitar ser quien soy, pero ya no soporto el dolor...
Kaze!!! Kaze... por favor, por favor... sálvame!! salvame preciado amado de sueños, sálvame tenue viento... sácame de éste lugar y llévame contigo, solo en tu abrazo puedo olvidar quien soy y lo que debe pasar... se que no eres corporeo, se que no puedes acercarte a mi... pero... pero... si soplas a mi lado, sentiré tu abrazo... Kaze... tu eres el único que siempre ha estado a mi lado... tú... eres el unico ser para mí...

Camina lento por las frías calles... respira suave y mira el cielo... no llora.. es cierto, pero sus ojos están tan tristes que duele verlos... camina lento... y sigue las estrellas con su mirada... Tsuki, la luna la observa y se entristece, nada puede hacer por ella... tiembla su cuerpo y abraza sus hombros... ya no puede seguir... se recoge en rincón... y allí decide dejar su alma, quedarse a dormir, olvidar por instantes el dolor y el frío, imaginar q el mundo es el de todos... imaginar que vive con ellos, mientras se acaba la noche eterna... Kaze... susurra y con una cálida brisa la acompaña... él... nunca la dejaría sola... quizás nadie la conoce, quizás nadie entiende su presencia... pero... pero... ella es quien es y desea que siempre siga siendo así...

Dulce calidez del alma... gracias por recorrer mi pecho y alejar aquel odiada esencia... la esconderé, no volverá a salir, prometo que ya no me dañará... soy quien soy y ya no puedo dejar que aquellos que buscan dañar a quienes debo ayudar acaben con quien soy...

Gracias Kaze.. pero, por favor, no te vayas, no esta noche...

Kazeai

jueves, 22 de julio de 2010

Aquella persona



Este lugar es demasiado común para alguien distinto...

Despierta!... despierta... leve amanecer de sueños ocultos... despierta a aquella que no quiere abrir sus ojos...
Está ahí... la conocen... existe!, la ven... pero nadie llega a saber realmente quien es, las personas caminan y hasta corren! pero nadie la mira a los ojos, ya nadie puede conocer a ese tipo de personas, ¿es acaso que llegó a ese punto la humanidad?
No... quizás solo es una apariencia... porque el mundo no puede ser tan cruel para las personas que quieren darlo todo...


Aquella persona nació en aquel lugar nublado... es un mundo normal... aunque a veces es muy frío. Está lleno de personas, completamente inundado de gente, pero es extraño verlos, muchas veces las personas pasan unas al lado de otras sin si quiera mirarse, sin darse cuenta que hay una esencia a su lado. Hay veces que las personas logran verse con otras, y algunas hasta se abrazan.. pero no todas trasmiten la esencia transparente que es tan agradable de percibir... esa cálida... esa cariñosa...
Aquella persona los veía pasar, cada día se sentaba en un lugar lleno de gente, a observarlas, tan solo unos pocos minutos bastaban para sentir sus esencias, tan solo unos instantes para descubrir si quería mantener su presencia en ese lugar... en ese instante comenzó a recordar... a pensar... aquello que tanto pesaba y solía... aquello que era ella misma...
Ella era alguien con alma pura, ella quería regalar la tranquilidad al mundo... ella quería ser aquel que hiciera sentir mejor a todas las personas... ella... no lograba ser feliz mientras no viera sonreir a las personas de ese mundo...
Así que hizo nacer una sonrisa en su rostro... y comenzó a acercarse a las personas... a distintas, a varias, a la gente que veía triste, a aquellos que veía preocupados... a aquellos que quizo atraer de vuelta a este mundo. Era preciosa esa sonrisa, era tal que contagiaba a quien se acercara, animaba y acompañaba, era exquisita y tan agradable tenerla cerca... esa presencia cálida...
Luego comenzó a escucharlas... cada persona era tan diferente!! habían sufrido bastante... y era entendible su frialdad... cada día vivían cosas tristes, cada día se desanimaban por algo, cada día lloraban... pero se do cuenta de algo... esas personas hablaban de su dolor... vivían demasiado inmersos en él... al punto que aún cuando fuera muy pequeño, las destrozaba como nunca, y el dolor que nacía en ellos los concentraba tanto... que olvidaban lo de fuera, dejaban de mirar el mundo, dejaban de recordar quienes estaban a su lado, comenzaban a caminar pesado y no notaban la gente que empujaban a su paso, o se sentían tan enojados con el mundo que decidían hacer los mismo que hacían con ellos... dañar al mundo más de lo que el mundo los dañaba a ellos...
Esa persona, empezó a decirles cosas exactas, ver sus dolores, ver sus daños y decirles como sanarlos, usaba palabras cálidas y hacía que las heridas sanaran poco a poco... así las personas se sentían más alegres... más tranquilas... se sentían tan bien!! y ella era feliz por que podía ayudarlas...
Pero... siempre hay un pero...
Un día aquella persona comenzó a sentir un dolor muy hondo, era un dolor fuerte en su pecho, que no la dejaba respirar... no entendía muy bien porque, pero necesitaba ayuda...
Se acercó a las personas que sentía más cercanas a ella misma... se acercó para pedirles ayuda, necesitaba el calor... por que se pecho estaba muy muy frio... y dolía de una manera llorosa... llegó conteniendo las lágrimas junto a esas personas... pero... cuando la vieron, ellas corrieron, le dijeron cuanto la extrañaban, y comenzaron a contar sus problemas, comenzaron a pedir ayuda...sus miradas estaban tan llenas de ruego... que aquella persona decidió guardar su dolor para el final, primero las ayudaría... no podía cargarlas con aún más peso en su pecho... pero... otra vez un pero... cuando ella terminó de ayudarlas, las personas sonreían y se alejaban, nadie se quedaba a escucharla, nadie la ayudaba a acabar con ese dolor en el pecho...
Decidió alejarse un tiempo, esa cálida presencia estaba congelándose... y pronto no tendría fuerzas para sonreir... así que decidió dejar el mundo que conocía...
Y fue en ese instante que entendió... que la soledad no podía sacarse de su esencia... ella era quien podía ayudar, pero nadie la ayudaría... porque... este mundo, donde viven las personas, siempre pondrán primero su tristeza... siempre querrán ser ayudados antes de ayudar... siempre... la dejarían sola... un ser como ella... no podría sobrevivir en ese lugar...
Y allí estaba... sentada frente al mundo, sintiendo las presencias... ya había olvidado su sonrisa... un par de gotas rodaban desde sus ojos... ella no entendía que eran... no entendía de donde salían.. solo sabía que dolían...
De pronto... una sombra cubrió su rostro, y al levantar la vista se encontró con una mirada pura... hacía tanto que no veían una!!... era una Señora... una que estaba mirándola insistentemente... acercó su mano y la puso sobre la cabeza de esta persona... sonrió... si, esa señora sonrió bastó que eso hiciera, para que el corazón de aquella persona se tranquilizara... luego solo escuchó unas palabras... decían "tranquila, el mundo es cruel, pero aún tiene cosas bellas"...
Tan dulce sonó ese consuelo, tan amble sintió el tacto... que aquella persona volvió a sonreir.... a pesar de que solo fue una señora que pasó frente a sus ojos unos breves minutos... ahora tenía un nuevo consuelo... se repetía una y otra vez "no soy la única"...


No hay que ahogar ese tipo de personas que nos dan la fuerza... nunca nunca olvidemos que ellos también necesitan ayuda...

Kazeai