viernes, 8 de octubre de 2010

Un día en la ventana



Era precioso el sol que aparecía detrás de las nubes... era como si un suave calor recorriera cuanto frío tenía dentro, era como si mi mundo existiera de nuevo...

Amanecía, de nuevo había pasado la noche junto a la ventana... amo este lugar, me encanta sentir que quizás soy un poco parte de lo que está afuera y no existo solamente oculta en esta horrible torre.

Algunos dijeron hace años que yo era una princesa... lo decían y yo solo los escuchaba... pero yo sabía que no era cierto... una princesa... una princesa nunca se deja encerrada donde nadie puede verla, una princesa nunca estará sola toda una vida esperando que alguien quiera abrir la puerta... una princesa, no llora toda las noches con la esperanza de que pronto el dolor se acabe... nunca yo sería una princesa, solo soy una imágen de algo que quiso ser y que nunca pudo serlo.

Y aquí, en este dulce y seguro lugar me oculto... un día pude escaparme, el dragón que vive bajo mi habitación es muy tierno y solo quiere verme feliz, a veces pienso que es mi único amigo, aquel dragón me dejó salir, dijo que debía conocer el mundo y podría encontrar cuanto llenara mi pecho. Pero cuando salí, todo estaba demasiado gris y triste, parecía que el mundo se había caído a pedazos hacía poco tiempo, parecía que tod estuviera descuidado, como si realmente nadie viviera allí por años...

Caminé un tiempo, y descubrí personas, muchas, que pasaban casi sin mirar, a veces incluso me chocaban y pegaban sin darse cuenta, personas que caminaban tan concentradas en si mismas, que olvidaban el mundo... también vi otras que sonreían y jugaban, conversaban con las demás y hasta se abrazaban!... pero, se veían demasiado felices, quizás si yo me acercaba se sentirían incómodos, en sus rostros había una complicidad, como podría romperla?...

De pronto... unas personas se acercaron a mi, eran varías, pero sonreían de una manera extraña, me asusté... ellos se acercaron más y comenzaron a reirse de mis ropas, de los vestidos que siempre llevaba, de mi pelo y mi forma de caminar, comenzaron a acercarse, y quisieron llevarse mis collares, mis brillantes recuerdos del lugar en que vivía... tenía miedo, mucho miedo... hasta que mi único amigo llegó, aquel dragón saltó y los asustó... en ese momento corrí, corrí con todas mis fuerzas y me escondí en mi mundo, en mi lugar, en mi soldad... aquella torre que siempre fue mi hogar...

No quise saber de la gente, no quiería saber del mundo, si todo es tan cruel como lo vi, ya no quería volver a ese lugar...

En ese momento, unos suaves golpes sonaron en mi puerta, nunca nadie había golpeado... quizás eran ellos otra vez... pero cuando abrí... había solo una pequeña niña con una flor en sus manos, con carita de asustada y con una mirada muy dulce...

- Perdón por entrar sin preguntar, ¡es que quería verte! - me dijo... con una voz tan suave, que me dejó pensando unos segundos...

Y fue en ese momento que me sentí acompañada... que importaba si unas personas m querían hacer daño... mientras existieran personas como ella, que me sonrieran de esa manera, valía la pena el mundo...


Ahora vuelvo a estar sola... pero amo esta ventana... cada día miro el mundo con la esperanza de encontrar sonrisas reales, siempre esperando ver la luz que hace la vida... y tratando de aprender... porque cuando aquel mundo y el mío deban ser unidos quiero regalar la misma sonrisa de esa pequeña... y llenar a cada persona para que olvide la soledad...


Kazeai

sábado, 11 de septiembre de 2010

Ven... pronto, ven...




Ven
Mírame... dulce estrella que recorres la noche... mírame... que tu luz me hace sonreir...
Siento cada una de las frialdades que existen en mi ser, cada vez más dulces y más dolorosas...

El aire que existe en el excéntrico lugar que se supone que es mi pensamiento, no puede ser más débil y continuo, no puede ser más pálido y ausente...

Respiro... respiro hondo... pero poco a poco el aire se va acabando, las sonrisas miradas desde fuera son cada vez más tristes y esa horrible máscara comienza a ser cada vez más notoria...
Mírame amable atardecer... y por favor, abrázame... que tu dulce susurrar en mi oido aquiete mi pecho, que ya no soporta este temblor que recorre mi cuerpo, cada vez hay más frío y aquello que vive dentro de mí está cansado de ser quien es, aquello que soy y que debo ser, ya no puede seguir siendo quien es realmente, quiere ser quien pudo y más que nada, es y es... porque si no... esta débil existencia estará en una agonía eterna, esta dulce mirada no deja de ser quien es pero no puede ver, es invisible, se vuelve una existencia más... solo una más... que finge sonreir...
Si tu abrazo no llega pronto, esta, que es mi frialdad, no podrá volver a sonreir... ésta, que es quien soy, no podrá verte a los ojos, porque se desahará en una tonta muñeca de trapo, solo en una simple careta pintada y los ojos se volverán vacíos, y la voz se tornará cada vez más melancólica, me iré, a aquel lugar que es mío, y del que nunca debí salir, me iré y solo dejaré mi sombra, y cuando llegues... ya nada de mi quedará... solo eso que quieren que sea, y no lo que soy o fui...
Pero... te espero, una y otra vez te espero.. como una tonta, como una ilusión presente... te espero... porque mientras haya alguien que pida mi mirada, mientras haya alguien que necesite mi tacto... mientras haya alguien que sonría al verme... te esperaré, por esa persona me quedaré... si mi aire se acaba, y mis ojos ya no pueden soportar más el torrente que vive dentro de ellos... por favor ver... por favor... abrázame... solo así... aquella máscara se irá y podré volver a sonreir... podré ser yo misma, podré... abrazarte y hacerte feliz...
Brisa...

martes, 31 de agosto de 2010

Esa ciudad...



Los días oscuros parecían haberse ocultado en el mar del tiempo y su neblina envolver los cuerpos solitarios. Parecía que el mundo iba a volver a florecer, era un aviso de la primavera en dulces oleadas de calidez. Pero,por un instante, los colores fueron apagados, y la frialdad comenzó a invadir todo, como si fuera algo inevitable, y es que, era cierto,el invierno aún no terminaba.

Eso era un desierto, un mundo lleno de gente, pero que estaba vacío, que tonta expresión le daba el mundo a su pecho, que fría realidadse encontraba detrás de las cortinas de su ventana...

Caminaba por unas calles llenas de personas, llevaba un bello vestido azul,uno largo, ese que le recordaba el color del océano... llevaba unas hermosas pulseras doradas, y aquella bella tiara, aún estaba en su mano... ella, la supuesta "princesa" sabía que no valía nada ponerse aquella tiara sobre la frente, si de todas formas su paso por este mundo era invisible.

Muchas de esas personas la pasaban a llevar, otras pisaban su vestido, y nadie, absolutamente nadie, miraba sus ojos, aunque ella lo prefería... estaban tan tristes, que si alguien los veía podría entristecerse... y eso era lo que menos quería...

¿Donde podía quedar su sueño de ayudar a las personas?, donde... su calidez y su suave cantar... ya nadie la escuchaba, nadie recibía sus palabras cálidas, ya nadie si quiera la abrazaba...

A su alrrededor habían edificios, en ellos entraban y salian personas, casi corrían, no se miraban entre ellas, solo seempujaban de vez en cuando... y... ya casi nadie sonreía...

Ella... trató mucho tiempo de regalar una suave sonrisa.... quiso darle calor a los corazones de cada una de las personas de ese mundo, quiso tanto... deseaba tanto... verlos a todos tranquilos.... pero... poco a poco, las mismas personas, fueron ahogando su sonrisa... con palabras crueles, con frías miradas y con exigencias... solo querían que ella hiciera cosas, como si no importara quien fuera, solo importaba lo que pudiera hacer.

Siguió caminando por horas, con la esperanza de encontrar una sonrisa que valiera la pena, con la esperanza de encontrar un corazón puro, uno que estuviera ahogado por la ciudad, para salvarlo de esta horrible frialdad, solo para regalarle una cálida sonrisa...un "todo estará bien"

Pero solo veía corazones fríos, solo miradas perdidas, solo preocupaciones del día, que de nada servían para el alma.

Intentó tocarlos, quiso entregarles un poco de esa energía que le fue entregada, aquel tacto sanador, aquel que podía hacer sentir tranquilidad en el pecho... pero... todos pasaban muy rápido... no alcanzaba a tocar a nadie...ni si quiera se volvían a mirar...


Temblaba... la frialdad y soledad eran demasiado... ya no quería seguir viendo ese mundo, ya no quería seguir escuchando esa frío silencio que acompañaba el ruido de la ciudad, la gente se olvidaba de lo realmente valía la pena...

Sus piernas flaquearon, había caminado demasiado... y calló de rodillas en la ciudad, en medio de aquellos enormes edificios, en medio de toda esa gente, en medio de esa horrible soledad...

Sus manos querían ocultar su rostro... no podía llorar, no podía ser debil, debía intentar e intentar,hasta que ya no le quedaran fuerzas... pero el mundo era más fuerte que ella...

Y allí estaba, una bella princesa de vestido azul, con las manos en el rostro y arrodillada en medio de la ciudad... si tan solo... no hubiera llegado a ese lugar...

De pronto... sintió una suave caricia en el hombro... y en la cabeza... al levantar la vista... había una pequeña... una niña, que la miraba con ojos tristes...

-¿Estas bien? ¿te caiste?¿te duele?- le dijo la pequeña mientras sus ojos lucían preocupados... unos preciosos ojos negros salidos de la pureza....

Tomó a la princesa de la mano y la ayudó a levantarse...

La niña, vestida con ropa muy sucia, al parecer solo pasaba por ahí... pero... al verla, la princesa notó que cojeaba... se arrodilló frente a ella... y puso su mano en la frente de la niña diciéndole:

- Pequeña, dulce representante de la humanidad, recibe el regalo que solo la inocencia puede entregar, tu bello gesto ha hecho que mi alma vuelva a nacer...

Con estas palabras, la Princesa besó a la pequeña y se comenzó a alejar... secándose las lágrimas del rostro... y poco a poco, volviendo a sonreir...

Mientras la pequeña se marchaba, se dio cuenta que sus piernas ahora eran iguales, ya no era dificil caminar... comenzó a correr y a saltar... así que era cierto lo que decía su abuela... los ángeles, de verdad existían!!


Kazeai

domingo, 25 de julio de 2010

No puedo dejar de ser... quien soy



Que nostalgia...
Esto que soy y siempre he sido no deja de existir en mí...
Si el mundo fuera distinto, quien sería quien?, donde estarían todos? que sería que?
Frío... ven a mi... adorada noche... amada oscuridad... vuelve a mi alma, vuelve a esperarme... vuelve a abrazarme...
Deseo ser envuelta en aquellos mares que siempre viví... cuanto deseo recuperar aquella eterna unidad con la soledad, aquella que me hace ocultar en la melancolía...
Quiero que mi mundo vuelva a ser el que era...
Mi alma es una con la soledad... esa oscuridad que tanto me desea, me alcanza una y otra vez... me invade y me abraza... sabe que no pude guía mi alma, pero le gusta dañar mi pecho con solo entrar a recorrerlo...
Soy una con la melancolía del mundo, soy una con la noche y su oscuridad...
Prefiero vivir en ella... ven noche, abrázame!!, recorre mi ser con tu fria presencia... cierra mis ojos y ocultame... hazme olvidar quien soy, haz que duela tanto mi pecho, que olvide el dolor de éste mundo...
Debo seguir al mundo y debo recuperar la sonrisa... pero deseo abandonarme en estas esencias que solo desean hacerme suyas... porque al sentir mi alma capturada por la noche... ya no confiaré en las personas... nadie se acerca a mi... nadie puede conocerme, nadie se queda a mi lado... nadie me mira a los ojos... déjame olvidar por un instante esta soledad llena de personas, haz que ya no pueda ver al mundo esperando que me abrace... por favor... no dejes que espere más, apaga mi esperanza y déjame dormir en éste dolor... deja que la frialdad me consuma y no esperar más nada de las personas... mientras más espero... más me dañan... ay... soledad... te odio!!! te odio soledad, porque no te alejas de mi??, por que no me dejas ser alguien más??... frío corazón de hielo, deja de vivir junto a mi pecho, es doloroso... se que no puedo evitar ser quien soy, pero ya no soporto el dolor...
Kaze!!! Kaze... por favor, por favor... sálvame!! salvame preciado amado de sueños, sálvame tenue viento... sácame de éste lugar y llévame contigo, solo en tu abrazo puedo olvidar quien soy y lo que debe pasar... se que no eres corporeo, se que no puedes acercarte a mi... pero... pero... si soplas a mi lado, sentiré tu abrazo... Kaze... tu eres el único que siempre ha estado a mi lado... tú... eres el unico ser para mí...

Camina lento por las frías calles... respira suave y mira el cielo... no llora.. es cierto, pero sus ojos están tan tristes que duele verlos... camina lento... y sigue las estrellas con su mirada... Tsuki, la luna la observa y se entristece, nada puede hacer por ella... tiembla su cuerpo y abraza sus hombros... ya no puede seguir... se recoge en rincón... y allí decide dejar su alma, quedarse a dormir, olvidar por instantes el dolor y el frío, imaginar q el mundo es el de todos... imaginar que vive con ellos, mientras se acaba la noche eterna... Kaze... susurra y con una cálida brisa la acompaña... él... nunca la dejaría sola... quizás nadie la conoce, quizás nadie entiende su presencia... pero... pero... ella es quien es y desea que siempre siga siendo así...

Dulce calidez del alma... gracias por recorrer mi pecho y alejar aquel odiada esencia... la esconderé, no volverá a salir, prometo que ya no me dañará... soy quien soy y ya no puedo dejar que aquellos que buscan dañar a quienes debo ayudar acaben con quien soy...

Gracias Kaze.. pero, por favor, no te vayas, no esta noche...

Kazeai

jueves, 22 de julio de 2010

Aquella persona



Este lugar es demasiado común para alguien distinto...

Despierta!... despierta... leve amanecer de sueños ocultos... despierta a aquella que no quiere abrir sus ojos...
Está ahí... la conocen... existe!, la ven... pero nadie llega a saber realmente quien es, las personas caminan y hasta corren! pero nadie la mira a los ojos, ya nadie puede conocer a ese tipo de personas, ¿es acaso que llegó a ese punto la humanidad?
No... quizás solo es una apariencia... porque el mundo no puede ser tan cruel para las personas que quieren darlo todo...


Aquella persona nació en aquel lugar nublado... es un mundo normal... aunque a veces es muy frío. Está lleno de personas, completamente inundado de gente, pero es extraño verlos, muchas veces las personas pasan unas al lado de otras sin si quiera mirarse, sin darse cuenta que hay una esencia a su lado. Hay veces que las personas logran verse con otras, y algunas hasta se abrazan.. pero no todas trasmiten la esencia transparente que es tan agradable de percibir... esa cálida... esa cariñosa...
Aquella persona los veía pasar, cada día se sentaba en un lugar lleno de gente, a observarlas, tan solo unos pocos minutos bastaban para sentir sus esencias, tan solo unos instantes para descubrir si quería mantener su presencia en ese lugar... en ese instante comenzó a recordar... a pensar... aquello que tanto pesaba y solía... aquello que era ella misma...
Ella era alguien con alma pura, ella quería regalar la tranquilidad al mundo... ella quería ser aquel que hiciera sentir mejor a todas las personas... ella... no lograba ser feliz mientras no viera sonreir a las personas de ese mundo...
Así que hizo nacer una sonrisa en su rostro... y comenzó a acercarse a las personas... a distintas, a varias, a la gente que veía triste, a aquellos que veía preocupados... a aquellos que quizo atraer de vuelta a este mundo. Era preciosa esa sonrisa, era tal que contagiaba a quien se acercara, animaba y acompañaba, era exquisita y tan agradable tenerla cerca... esa presencia cálida...
Luego comenzó a escucharlas... cada persona era tan diferente!! habían sufrido bastante... y era entendible su frialdad... cada día vivían cosas tristes, cada día se desanimaban por algo, cada día lloraban... pero se do cuenta de algo... esas personas hablaban de su dolor... vivían demasiado inmersos en él... al punto que aún cuando fuera muy pequeño, las destrozaba como nunca, y el dolor que nacía en ellos los concentraba tanto... que olvidaban lo de fuera, dejaban de mirar el mundo, dejaban de recordar quienes estaban a su lado, comenzaban a caminar pesado y no notaban la gente que empujaban a su paso, o se sentían tan enojados con el mundo que decidían hacer los mismo que hacían con ellos... dañar al mundo más de lo que el mundo los dañaba a ellos...
Esa persona, empezó a decirles cosas exactas, ver sus dolores, ver sus daños y decirles como sanarlos, usaba palabras cálidas y hacía que las heridas sanaran poco a poco... así las personas se sentían más alegres... más tranquilas... se sentían tan bien!! y ella era feliz por que podía ayudarlas...
Pero... siempre hay un pero...
Un día aquella persona comenzó a sentir un dolor muy hondo, era un dolor fuerte en su pecho, que no la dejaba respirar... no entendía muy bien porque, pero necesitaba ayuda...
Se acercó a las personas que sentía más cercanas a ella misma... se acercó para pedirles ayuda, necesitaba el calor... por que se pecho estaba muy muy frio... y dolía de una manera llorosa... llegó conteniendo las lágrimas junto a esas personas... pero... cuando la vieron, ellas corrieron, le dijeron cuanto la extrañaban, y comenzaron a contar sus problemas, comenzaron a pedir ayuda...sus miradas estaban tan llenas de ruego... que aquella persona decidió guardar su dolor para el final, primero las ayudaría... no podía cargarlas con aún más peso en su pecho... pero... otra vez un pero... cuando ella terminó de ayudarlas, las personas sonreían y se alejaban, nadie se quedaba a escucharla, nadie la ayudaba a acabar con ese dolor en el pecho...
Decidió alejarse un tiempo, esa cálida presencia estaba congelándose... y pronto no tendría fuerzas para sonreir... así que decidió dejar el mundo que conocía...
Y fue en ese instante que entendió... que la soledad no podía sacarse de su esencia... ella era quien podía ayudar, pero nadie la ayudaría... porque... este mundo, donde viven las personas, siempre pondrán primero su tristeza... siempre querrán ser ayudados antes de ayudar... siempre... la dejarían sola... un ser como ella... no podría sobrevivir en ese lugar...
Y allí estaba... sentada frente al mundo, sintiendo las presencias... ya había olvidado su sonrisa... un par de gotas rodaban desde sus ojos... ella no entendía que eran... no entendía de donde salían.. solo sabía que dolían...
De pronto... una sombra cubrió su rostro, y al levantar la vista se encontró con una mirada pura... hacía tanto que no veían una!!... era una Señora... una que estaba mirándola insistentemente... acercó su mano y la puso sobre la cabeza de esta persona... sonrió... si, esa señora sonrió bastó que eso hiciera, para que el corazón de aquella persona se tranquilizara... luego solo escuchó unas palabras... decían "tranquila, el mundo es cruel, pero aún tiene cosas bellas"...
Tan dulce sonó ese consuelo, tan amble sintió el tacto... que aquella persona volvió a sonreir.... a pesar de que solo fue una señora que pasó frente a sus ojos unos breves minutos... ahora tenía un nuevo consuelo... se repetía una y otra vez "no soy la única"...


No hay que ahogar ese tipo de personas que nos dan la fuerza... nunca nunca olvidemos que ellos también necesitan ayuda...

Kazeai

domingo, 27 de junio de 2010

Aún a pesar de todo, las cosas son así...



Escondida en un mar extraño...
pensando y meditando sobre que sentido tiene la vida...
Quien soy? que soy??
Donde se esconde la sonrisa que siempre me acompaña cuando estoy sola?
Qué es ese oscuro revuelto de oprtunidades que veo sobre mi mente?
Las luces se difuminan olvidando que existe alguien que puede mirarlas, olvidan que es el mundo y los sentidos que otorgan, porque en ese mundo de oscuridad y tristeza no hay pensamientos ocultos, solo aquello que puede verse en mis ojos lo encuentras en un frío color, me miras y sientes que una brisa te recorre por dentro... porque mi sonrisa oculta todo ese mar que vive dentro de mí, la tristeza que es parte de mi existencia, nació conmigo y se alojó en algún lugar de mi corazón, me gritó que era parte de mí, nunca nada podría hacerme sentir tranquila, porque los corazones solo ocultan frios colores cuando asi debe ser y sienten que es tal su resonancia con el mundo, que deciden mirar a otros lugares, donde los colores son más claros, donde el mundo es más bello, donde las sonrisas no pueden dejar de ser...
Quien soy?
Estoy encerrada en un mundo frio y cruel, amarrada a circunstancias llororsas mientras el cielo me mira y solo puede callar al verme... como si fuera importante... solo es una más, solo una persona más que está triste... que más da que así sea...
Aquel que me ve, al parecer está viviendo en otro lugar... aquel Kaze a quien amo, solo olvida el mundo y se acerca a los árboles para bailar... silenciosamente lo llamo cuando me siento sola... pero ya no acude, porque se decepcionó de mi sonrisa, soy aquella que lo llamaba cuando se sentía mal, soy aquella que lo buscaba cuando se sentía sola... eso no vale para el, y el cariño que el llegó a sentir por mi, lo ocultó en una pequeña caja, y ahí quedará, porque él ya no quiere verme...
Me rodea una horrible red de oscuridades, y ya no caen lágrimas de mis ojos, ya no quedan, duelen... pero... si lloro, si logro llorar... ellos lo verán y ya más nadie me querrá, quizás se preocuparán, quizás querrán ayudarme... pero luego, pero ya luego se cansarán. se alejarán, se irán, no querrán verme más, no podrán ayudarme más... quien podría estar siempre al lado de una persona como yo?
Que hay en mi pecho??
No lo se... realmente no lo se... solo se... que duele, duele muchísimo

Kazeai

domingo, 6 de junio de 2010

Aquellos seres de lo eterno



llueve
llueve
Llueve....

Las luces se difuminan en aquella oscuridad cargada de lluvia y tristezas...

Cada movimiento pareciera que deja miles de colores a su alrededor, es por las gotas que empañan su vista... pero... ¿es eso lluvia?

Pasa las manos por su rostro... está húmedo... pero no es algo frío... seca sus ojos... y observa la noche... el mundo está seco, las personas aún caminan sin paraguas, y en el cielo no se ve una nube... las estrellas brillan con una luz inusitada... seguramente quieren decirle algo...

Lluve... es cierto, pero en su rostro... recogida en ese lugar oscuro, nadie puede ver cuando las lágrimas ruedan por su rostro... el viento sopla y mueve su cabello secando poco a poco el dolor que se traduce en pequeñas lágrimas... tiembla su frágil cuerpo, pero nadie acude a abrazarla... acompañarla... esperarla...

El parque, esa noche quiso acogerla y sentirla cercana, más que ninguna persona de este mundo... aquel lugar recubierto de una vida verde, de seres silenciosos y fijos, de grandes señores del mundo, pacientes personajes que solo esperan y ven pasar el mundo a su alrededor, mientras ellos solo viven sintiendo cada cosa, cada pequeña esencia, sonriendo internamente con las pequeñas felicidades... esos seres, alejaron su atención de lo eterno y se fijaron por un momento en este mundo terrenal... porque una dulce melancolía los llamaba... un pequeño ser con una triste presencia, con lágrimas en los ojos, y pequeños temblores en el cuerpo... uno, que se acurrucaba sobre si mismo y susurraba suaves palabras de cariño, tratando de darse fuerzas, tratando de sentir una pequeña cercanía con la eternidad, y así olvidar lo que el mundo terrenal le hacía...

Aquellos gigantes árboles, por primera vez en su existencia, quisieron poder caminar, lucharon con todas sus fuerzas para desatar sus raíces del suelo, y así alcanzar a aquella pequeña... solo para darle un poco de fuerzas, solo para que ella los mirara y aquellas lágrimas que no dejaban de caer de sus ojos, cesaran por un instante... solo para que sonriera un segundo... quien sabe por que, pero esos grandes seres sentían que ya no podrían sentirse tranquilos, mientras no pudieran ver su sonrisa...

Pasaban los minutos... y nada cambiaba... las raíces no aflojaban ni un milimetro... sus brazos seguían en su lugar y las hojas solo temblaban, en señal del dolor que sentían al no poder acercarse a la niña... y abrazarla... y fue allí que conocieron sus corazones... y fue allí que descubrieron que realmente no eran felices... solo vivían... pero... sabían que tan solo bastaba una sonrisa... para poder sentir que sus fuerzas volvían...

Esa noche hacía cada vez más frío, y el temblor en el frágil cuerpo de la niña no cesaba... sus ojos se ocultaban en sus brazos y parecía que la oscuridad la consumía poco a poco... ellos comenzaron a temer... si perdían a esa pequeña... en un instante como éste... no sabían que podría pasar... en ese momento... pensaron que quizás hubiera sido mejor nunca conocerla... quizás si no se hubieran fijado en ella el dolor no sería tan fuerte, quizás ella no debía existir... quizás ella era la causa, porque ellos habían estado bien antes...

Así... algunos decidieron olvidarse... seres quisieron dejar de pensar en aquello que agotaba sus sentimientos, quisieron dejar de recordar que podían sentir... y volvieron a su estado anterior, volvieron a ser solo seres que miraban el vacío, sin sentir ni pensar más que aquello que no alcanzaban... Pero... unos pocos, aún observaban esos ojos tristes... aún sentían su débil su existencia, al no poder hacer nada para ayudar a aquel débil y pequeño ser...

De pronto... algo pasó... un suave susurro recorrió el parque... Kaze... el viento, pasó por ese lugar, solo pasando, solo paseando... en un instante... un canto muy triste atrajo su atención... cuando miró hacia aquella oscuridad... se dio cuenta que aquel dulce susuro provenía de unos árboles, cantaban... pero de una manera que nunca había escuchado, parecía que querían algo... parecía que un pequeño dolor los recorriera... pero... ahí no había solo árboles, entre ellos pudo ver, una niña.. que con ojos sorprendidos miraba a su alrededor... lágrimas aún caían de ellos, pero ella parecía escuchar el dulce cantar y poco a poco fue siguiendo la melodía... sus ojos se tranquilizaron... pero aún no dejaba de temblar...

Kaze, sintió un dolor muy fuerte, y ya no pudo seguir volando... se acercó al parque y rodeo a la pequeña... con todas sus fuerzas la abrazó y cerró los ojos... ese cuerpo tan frágil se sentía triste... pero sabía... sabía... que si ella sonreía... podría estar bien, podría volver a volar... podría soñar... mientras eso no pasara, no se alejaría de ahí...

Su temblor no cesaba, escuchaba un sonido suave, triste... pero bello... quizás era su mente que la engañaba... si sabía que nadie aparecería ahí, nadie la iría a buscar, nadie la abrazaría, la gente no sabía ver su tristeza... pero... esa música quería hablarle, ese sonido que salía de los árboles, la acurrucaba, la tranquilizaba... en ese instante, una cálida brisa comenzó a rodearla... giraba y bailaba a su alrededor... cerró los ojos... era como un abrazo uno suave... tan dulce que sintió que el corazón latía más rápido... extendiendo una mano, tocó el tronco de un árbol... era extraño... pero se sentía cálido... quizás aquellos troncos tenían alma... quizás aquellos seres, podían sentirla...

Apoyó su cabeza en un árbol muy viejo y comenzó a cantar... era como si la música resonara en sus oídos... mientras observaba el horizonte, una luz asomó en el cielo... ya era de mañana... al volver la vista al parque... una lluvia de hojas caía en todas partesm caían y giraban, recorrían con el viento una especie de danza suave y cálida... unas aves comenzaron a cantar y ella comenzó a bailar con las hojas... una sonrisa asomó a su rostro, sonrió... si, sonrió... para ellos, para la noche, para el bosque, para el viento.... para aquellos que se quedaron con ella...

Cuando esa sonrisa apareció fue como si el mundo se iluminara, aquellos seres que antes vivían solo en la eternidad, sintieron una fuerza inusitada, sintieron ganas de vivir y de no dejar que el daño afectara el mundo... esos seres se sintieron llenos... y sentía que la oscuridad se había alejado para siempre... nada, nada más podría afectarlos...

El dia comenzaba, y ella debía volver... el mundo la atraía con sus garras, y debía cumplir... se despidió de aquellos seres que ahora sentía parte de ella... y se alejó... su cuerpo ya no temblaba... ya no había lágrimas en su rostro... pero cuando se fue... ellos, los seres de la eternidad... sintieron que ya nada, nada sería lo mismo... quisieron gritarle que se quedara... pero ya estaba muy lejos... quizás un día volviera... y hasta ese día, ellos esperarían, y encontrarían la forma de hacer volver esa sonrisa... aquella que hizo que el mundo cambiara...




Kazeai