domingo, 27 de junio de 2010

Aún a pesar de todo, las cosas son así...



Escondida en un mar extraño...
pensando y meditando sobre que sentido tiene la vida...
Quien soy? que soy??
Donde se esconde la sonrisa que siempre me acompaña cuando estoy sola?
Qué es ese oscuro revuelto de oprtunidades que veo sobre mi mente?
Las luces se difuminan olvidando que existe alguien que puede mirarlas, olvidan que es el mundo y los sentidos que otorgan, porque en ese mundo de oscuridad y tristeza no hay pensamientos ocultos, solo aquello que puede verse en mis ojos lo encuentras en un frío color, me miras y sientes que una brisa te recorre por dentro... porque mi sonrisa oculta todo ese mar que vive dentro de mí, la tristeza que es parte de mi existencia, nació conmigo y se alojó en algún lugar de mi corazón, me gritó que era parte de mí, nunca nada podría hacerme sentir tranquila, porque los corazones solo ocultan frios colores cuando asi debe ser y sienten que es tal su resonancia con el mundo, que deciden mirar a otros lugares, donde los colores son más claros, donde el mundo es más bello, donde las sonrisas no pueden dejar de ser...
Quien soy?
Estoy encerrada en un mundo frio y cruel, amarrada a circunstancias llororsas mientras el cielo me mira y solo puede callar al verme... como si fuera importante... solo es una más, solo una persona más que está triste... que más da que así sea...
Aquel que me ve, al parecer está viviendo en otro lugar... aquel Kaze a quien amo, solo olvida el mundo y se acerca a los árboles para bailar... silenciosamente lo llamo cuando me siento sola... pero ya no acude, porque se decepcionó de mi sonrisa, soy aquella que lo llamaba cuando se sentía mal, soy aquella que lo buscaba cuando se sentía sola... eso no vale para el, y el cariño que el llegó a sentir por mi, lo ocultó en una pequeña caja, y ahí quedará, porque él ya no quiere verme...
Me rodea una horrible red de oscuridades, y ya no caen lágrimas de mis ojos, ya no quedan, duelen... pero... si lloro, si logro llorar... ellos lo verán y ya más nadie me querrá, quizás se preocuparán, quizás querrán ayudarme... pero luego, pero ya luego se cansarán. se alejarán, se irán, no querrán verme más, no podrán ayudarme más... quien podría estar siempre al lado de una persona como yo?
Que hay en mi pecho??
No lo se... realmente no lo se... solo se... que duele, duele muchísimo

Kazeai

domingo, 6 de junio de 2010

Aquellos seres de lo eterno



llueve
llueve
Llueve....

Las luces se difuminan en aquella oscuridad cargada de lluvia y tristezas...

Cada movimiento pareciera que deja miles de colores a su alrededor, es por las gotas que empañan su vista... pero... ¿es eso lluvia?

Pasa las manos por su rostro... está húmedo... pero no es algo frío... seca sus ojos... y observa la noche... el mundo está seco, las personas aún caminan sin paraguas, y en el cielo no se ve una nube... las estrellas brillan con una luz inusitada... seguramente quieren decirle algo...

Lluve... es cierto, pero en su rostro... recogida en ese lugar oscuro, nadie puede ver cuando las lágrimas ruedan por su rostro... el viento sopla y mueve su cabello secando poco a poco el dolor que se traduce en pequeñas lágrimas... tiembla su frágil cuerpo, pero nadie acude a abrazarla... acompañarla... esperarla...

El parque, esa noche quiso acogerla y sentirla cercana, más que ninguna persona de este mundo... aquel lugar recubierto de una vida verde, de seres silenciosos y fijos, de grandes señores del mundo, pacientes personajes que solo esperan y ven pasar el mundo a su alrededor, mientras ellos solo viven sintiendo cada cosa, cada pequeña esencia, sonriendo internamente con las pequeñas felicidades... esos seres, alejaron su atención de lo eterno y se fijaron por un momento en este mundo terrenal... porque una dulce melancolía los llamaba... un pequeño ser con una triste presencia, con lágrimas en los ojos, y pequeños temblores en el cuerpo... uno, que se acurrucaba sobre si mismo y susurraba suaves palabras de cariño, tratando de darse fuerzas, tratando de sentir una pequeña cercanía con la eternidad, y así olvidar lo que el mundo terrenal le hacía...

Aquellos gigantes árboles, por primera vez en su existencia, quisieron poder caminar, lucharon con todas sus fuerzas para desatar sus raíces del suelo, y así alcanzar a aquella pequeña... solo para darle un poco de fuerzas, solo para que ella los mirara y aquellas lágrimas que no dejaban de caer de sus ojos, cesaran por un instante... solo para que sonriera un segundo... quien sabe por que, pero esos grandes seres sentían que ya no podrían sentirse tranquilos, mientras no pudieran ver su sonrisa...

Pasaban los minutos... y nada cambiaba... las raíces no aflojaban ni un milimetro... sus brazos seguían en su lugar y las hojas solo temblaban, en señal del dolor que sentían al no poder acercarse a la niña... y abrazarla... y fue allí que conocieron sus corazones... y fue allí que descubrieron que realmente no eran felices... solo vivían... pero... sabían que tan solo bastaba una sonrisa... para poder sentir que sus fuerzas volvían...

Esa noche hacía cada vez más frío, y el temblor en el frágil cuerpo de la niña no cesaba... sus ojos se ocultaban en sus brazos y parecía que la oscuridad la consumía poco a poco... ellos comenzaron a temer... si perdían a esa pequeña... en un instante como éste... no sabían que podría pasar... en ese momento... pensaron que quizás hubiera sido mejor nunca conocerla... quizás si no se hubieran fijado en ella el dolor no sería tan fuerte, quizás ella no debía existir... quizás ella era la causa, porque ellos habían estado bien antes...

Así... algunos decidieron olvidarse... seres quisieron dejar de pensar en aquello que agotaba sus sentimientos, quisieron dejar de recordar que podían sentir... y volvieron a su estado anterior, volvieron a ser solo seres que miraban el vacío, sin sentir ni pensar más que aquello que no alcanzaban... Pero... unos pocos, aún observaban esos ojos tristes... aún sentían su débil su existencia, al no poder hacer nada para ayudar a aquel débil y pequeño ser...

De pronto... algo pasó... un suave susurro recorrió el parque... Kaze... el viento, pasó por ese lugar, solo pasando, solo paseando... en un instante... un canto muy triste atrajo su atención... cuando miró hacia aquella oscuridad... se dio cuenta que aquel dulce susuro provenía de unos árboles, cantaban... pero de una manera que nunca había escuchado, parecía que querían algo... parecía que un pequeño dolor los recorriera... pero... ahí no había solo árboles, entre ellos pudo ver, una niña.. que con ojos sorprendidos miraba a su alrededor... lágrimas aún caían de ellos, pero ella parecía escuchar el dulce cantar y poco a poco fue siguiendo la melodía... sus ojos se tranquilizaron... pero aún no dejaba de temblar...

Kaze, sintió un dolor muy fuerte, y ya no pudo seguir volando... se acercó al parque y rodeo a la pequeña... con todas sus fuerzas la abrazó y cerró los ojos... ese cuerpo tan frágil se sentía triste... pero sabía... sabía... que si ella sonreía... podría estar bien, podría volver a volar... podría soñar... mientras eso no pasara, no se alejaría de ahí...

Su temblor no cesaba, escuchaba un sonido suave, triste... pero bello... quizás era su mente que la engañaba... si sabía que nadie aparecería ahí, nadie la iría a buscar, nadie la abrazaría, la gente no sabía ver su tristeza... pero... esa música quería hablarle, ese sonido que salía de los árboles, la acurrucaba, la tranquilizaba... en ese instante, una cálida brisa comenzó a rodearla... giraba y bailaba a su alrededor... cerró los ojos... era como un abrazo uno suave... tan dulce que sintió que el corazón latía más rápido... extendiendo una mano, tocó el tronco de un árbol... era extraño... pero se sentía cálido... quizás aquellos troncos tenían alma... quizás aquellos seres, podían sentirla...

Apoyó su cabeza en un árbol muy viejo y comenzó a cantar... era como si la música resonara en sus oídos... mientras observaba el horizonte, una luz asomó en el cielo... ya era de mañana... al volver la vista al parque... una lluvia de hojas caía en todas partesm caían y giraban, recorrían con el viento una especie de danza suave y cálida... unas aves comenzaron a cantar y ella comenzó a bailar con las hojas... una sonrisa asomó a su rostro, sonrió... si, sonrió... para ellos, para la noche, para el bosque, para el viento.... para aquellos que se quedaron con ella...

Cuando esa sonrisa apareció fue como si el mundo se iluminara, aquellos seres que antes vivían solo en la eternidad, sintieron una fuerza inusitada, sintieron ganas de vivir y de no dejar que el daño afectara el mundo... esos seres se sintieron llenos... y sentía que la oscuridad se había alejado para siempre... nada, nada más podría afectarlos...

El dia comenzaba, y ella debía volver... el mundo la atraía con sus garras, y debía cumplir... se despidió de aquellos seres que ahora sentía parte de ella... y se alejó... su cuerpo ya no temblaba... ya no había lágrimas en su rostro... pero cuando se fue... ellos, los seres de la eternidad... sintieron que ya nada, nada sería lo mismo... quisieron gritarle que se quedara... pero ya estaba muy lejos... quizás un día volviera... y hasta ese día, ellos esperarían, y encontrarían la forma de hacer volver esa sonrisa... aquella que hizo que el mundo cambiara...




Kazeai


sábado, 22 de mayo de 2010

Para nadie... para todos

Si nací como debía nacer, siempre supe que era por algo... se que la vida y los sucesos se quedan conmigo tan solo unos segundos por que este no es mi tiempo ni mi mundo...
Cuando miré al cielo un día y me di cuenta de los lazos que me unían con otros lugares desconocidos, me sentí ajena a este mundo, cuando me di cuenta que no podía estar atada a nada de lo que hay aquí y que el viento soplaba cada día como queriendo decirme algo, queriendo tomarme en sus brazos y sacarme de este lugar que me hace tanto daño...
Mi corazón siempre ha querido ayudar a las personas, por que para eso nací... soy un ser con un destino trazado, una existencia con una razón ajena y que no puede... no puede vivir para si misma...
Pero es doloroso pasar por este lugar... muchas cosas de mi alrrededor hacen que mi pecho se aprete y duela, cosas y más cosas... no solo daños, no solo lejanías, no solo palabras frías... soy una persona con un camino trazado, que poco a poco voy descubriendo... un ser con muchos regalos de Dios, porque él quiso que pudiera caminar por este mundo sin recibir los daños materiales que pudieran llegarme... pero no puede hacer que las personas sean de alguna forma conmigo, son ellas las que eligen... y aunque se que su decisión nunca es hacerme daño, muchos lo hacen sin notarlo... solo con estar y desconocerme, solo con estar y pensar solo en ellos, solo con estar y pensar en su propía felicidad sin saber que al mirar a mis ojos, no solo encuentran el deseo de alegrarlos, si no que deben mirar más profundo, donde hay una tristeza inmensa... gigante!... que a nadie le importa, porque es mejor alojarse en la paz que aquel a quien amo me regaló para que repartiera entre los hombres...
Yo no soy de este lugar y todo me lo dice... por eso, hay veces en que trato de ser igual que las personas, pero no puedo... los sentimientos no bastan... y es que yo no puedo estar con solo otra persona que vive para si mismo, porque si me mantengo demasiado a su lado absorverá mi energía y poco a poco hará que la alegría que hay en mis ojos para regalar se vaya apagando, unida a alguien que la necesita siempre y no pudiendo renovar la mía...
Si, estoy en una búsqueda, porque siento que esta energía no durará demasiado... y nada de lo que conozco ha podido hacer que ella crezca... solo son seres que están ahí y que a pesar de regalarme sonrisas, a pesar de regalarme abrazos... no es suficiente... no es su culpa, no es algo que esté en sus manos... solo es que así debe ser... yo debo seguir este camino... ayudando... solo les pido a las personas que alguna vez ayudé, que no me pidan demasiado... deben entender, que a pesar de que mi sonrisa se ve pura y fuerte... no lo es tanto... y no pueden ayudarme... la única forma de mantener firme mi sonrisa es no agotar mis fuerzas... por favor, se que necesitan y siempre que me pidan ahí estaré... por eso, aunque mi interior se destruya por dentro, ahí estaré y es así que agoto mis fuerzas... así que pierdo quien soy, por la ayuda que me piden y siempre... siempre doy...

Esta vez es solo un pensamiento
No una historia, no un escrito
Solo un pensar...
Por favor... no me pidan mas... por favor, no busquen aquello que no les daré... por favor... no me carguen más... que siento que mis piernas tiemblan y ya no podré resistir.

Tsukiko

jueves, 6 de mayo de 2010

Siempre... sola...

Si tan solo existiera alguien para acompañarme cuando estoy mal... alguien que supiera darle importancia...
Pero... todos quieren ser escuchados... y creo que yo nací solo para escuchar... por eso... quiero estar sola un rato... para escucharme a mi misma....
Nadie ha querido acompañar este dolor que hay en mi pecho... todos se conforman y viven tranquilos en las sonrisas que regalo... sip... es lo que quiero... pero necesito alguien que sepa secar mis lágrimas...

Tsukiko

domingo, 2 de mayo de 2010

En el mundo de los egoístas




El mundo de los egoistas
Una historia conocida... aquella que se repite una y otra vez dentro de este mundo... era una historia común, sin embargo, nadie la conocía...

Ella era parte de algo distinto... ella era un ser no perteneciente a este lugar... y las personas parecían saberlo, porque nadie se acercaba mucho a ella, solo la dejaban ser, pero lejos de su alma... sobretodo lejos de su corazón, por lo que ella comenzó a sentirse más y más sola...

Estaba en ese mundo donde la gente es egoista e independiente... en donde día a días las personas se preocupan por ellos mismos, por llegar, sin importar que el otro no llegue, por entrar, sin importar si empujo a alguien en mi camino... por ser feliz, sin importar si en la mirada de la persona que te acompaña hay una tristeza infinita... estaba allí y se sentía cada vez más triste... buscaba ver la sonrisa en los rostros de los demás... se sentía tan bien cuando le entregaba felicidad a alguien... solo que... habían veces en que su corazón pesaba mucho, en que sus ojos parecía que explotarían en lágrimas en cualquier momento... y allí estaba la gente, igual que siempre... esperando su ayuda, pidiéndole cosas, pidiéndole cariño, pidiéndole que las animaran... y ella... lo hacía, lo seguía haciendo, escondiendo detrás de si las lágrimas, pero sintiéndose cada vez más sola... esas personas que estaban ahí no eran aquellas que ella necesitaba... no la acompañaban... solo esperaban su ayuda y nunca la ayudaban... ellos pensaban que ella era de piedra, que su corazón no dolía... o simplemente no pensaban en eso... tan sumergidos estaban en sus problemas, en sus sentimientos, en sus dolores... que olvidaban que ella existía... quizás era justificable... pero ella ayudaba a unos y otros... pero nunca... nunca... la ayudaban a ella... su pecho cada vez dolía más... cargaba demasiado peso... sentía demasiada tristeza... si esas personas no se dignaban a mirar dentro de ella... era mejor que se alejara... era doloroso ver como las personas que quería se olvidaban de ella... esas, nunca la ayudaban... nunca la acompañaban, ni descubrían su dolor... no pensaban en que era posible que existiera...

Con el tiempo... las sonrisas de los demás le comenzaron a parecer frias y superficiales... ya que eran alegrías que no duraban... eran palabras de agradecimiento con ella... pero luego no volvían, no la buscaban, no se preocupaban... simplemente seguían con su vida... preocupándose de ellos mismos, de su futuro... de sus sueños... todos... todos... son así... y ella... ella... había dejado parte de sus sueños para ayudarlos, ella era capaz de dejar todo lo que podría llegar a querer en un futuro solo por verlos sonreir... en ese instante pensó en lo tonta que era... nadie... nadie... sería distinto...

Un día quiso dedicarse solo a sus sueños... pero en ese instante vino alguien... que necesitaba ayuda... ella no pudo negarse... no pudo preferir sus sueños... no pudo...

Por eso... ella quiso huír, quiso salir de ese mundo de personas egoístas... pero no podía!! no podía... ahora.... solo quisiera esconderse en sus sueños, esos que esperan que el futuro sea distinto... esos en que desearía ser una más... esos en que le gustaría ser tan egoísta como todos... por que así podría por fin sentirse feliz y disfrutar de todo para vivir para si misma, como todos lo hacen... pero... pero... ella no era así... así que... ya nada más pudo hacer.... solo... seguir soñando


Kazeai

martes, 13 de abril de 2010

Una pequeña que quería ser princesa



Exisitó una vez... hace muchos años... una niña que quería ser princesa...

era una niña de ojos dulces y abrazos cálidos, era una suave brisa de verano que solo buscaba compañía...

Un día una corona cayó sobre su cabeza... ella no cabía en si de felicidad... pero pronto, las personas que estaban alrrededor comenzaron a pasar... caminaban sin mirar y no se daban cuenta que había alguien de pie entre ellas... así empujaron a la pequeña, la pasaron a llevar tantas veces que la corona se cayó de su cabeza, y fue pisada por tantas personas que pasaban y pasaban sin mirar si quiera sobre quien o que pasaban...

La niña cayó de rodillas en el piso, mientras lágrimas caían por su rostro, las secaba con ambas manos desesperadamente, avergonzada de su debilidad... mientras el mundo seguía caminando a su alrrededor... mientras las personas ciegas en su quehacer, pasaban por encima de la pequeña...

Pronto sus vestidos se rompieron, pronto sus peinados fueron desarmados, pronto su hermoso rostro estaba surcado por tristes lágrimas dejando huellas de su paso y volviendo el rostro solo uno más entre el mar de gente...

Mientras ellas recogía los trozos de su preciada corona, las personas comenzaron a disminuir... estaba oscureciendo y el mundo se volvía aun más frio...

La niña recogió sus piernas en un abrazo y allí pasó la noche, sin querer olvidar por un instante lo que había vivido, tratando de evocar las sonrisas que hacía poco se habían instalado en su rostro...

El mundo siguió adelante y la pequeña comenzó a volverse mujer, una de piel dorada... diferente al blanco de todos, una mujer con mirada amable, que quería poder cambiar ese lugar...

Ella caminaba entre las personas y sin que estas se dieran cuenta, acomodaba su caminar, para que no chocaran, para q no se hicieran daño unos a otros al pasar... pero ella era una, y los demás eran muchos... no le era posible ayudarlos a todos... y eso la entristecía...

A lo lejos, ella podía divisar el castillo al que un día le fue designado llegar, su mayor sueño, su sonrisa eterna... un sueño, que fue destruido por esas mismas personas a las que ahora ayudaba... esas que no la veían, que no sentían sus lágrimas... Esas... que olvidaron lo que era ver alrrededor y que seguían pasando...

Ella aún tenía la esperanza de que la vieran... aún esperaba que le sonrieran... pero esa esperanza se fue destrozando poco a poco, cada vez que las personas la empujaban, botaban y dañaban, sin darse cuenta, sin importarles realmente...

Aún así, su esperanza aún existía y ella seguía esperando, un día tras otro...

Un día sus pasos la llevaron a un lugar lejano de la ciudad... uno que nunca había visto... uno lleno de verde y olores suaves... poco a poco la melancolía del lugar la comenzó a absorver, y el viento, con su soplido la comenzó a hipnotizar... con su fuerza la alejaron del pueblo, de la gente que la dañaba, de las personas que la alejaban... porque ellos querían recuperar su sonrisa... se habían enamorado de su alegría, y no soportaban verla así...

Y fue así, que la joven comenzó a recorrer lugares, ciudad por ciudad, pueblo por pueblo... buscando... siempre buscando el lugar donde pudiera conservarse su sonrisa, un lugar donde la gente ya no fuera mecánica ni egoista... uno... donde ella pudiera abrazar y ser abrazada...

Y allí está, aún sigue buscando, mientras lágrimas caen por su rostro... sigue buscando, y canta... canta para llamar la melancolía, para alegrar al viento... su mejor amigo... canta y llora... hasta que se acaben las lágrimas... hasta que, por fin... pueda encontrar su lugar...


Kazeai

viernes, 2 de abril de 2010

Algo para "no leer"



Esta madeja de nada que soy... ¿realmente vale la pena?... hay días como este... en que pienso que quizás sería mejor para el mundo y para mi si no existiera... una existencia para mi debe tener una razón... y es muy importante para mi alma el ayudar de alguna forma al mundo... quiero ver sonrisas, quiero entregar palabras que alivien aquellos corazones tristes.. pero... cuando te das cuenta que tus palabras no son escuchadas... como si fueras muda... que realmente nadie te ve cuando te mira... te das cuenta que tu existencia no aporta nada al día a día... es muy triste... si pudiera vivir para buscar mi sonrisa, el mundo sería distinto, solo esperaría encontrar aquello o caería en cualquier vicio... pero no... no puedo y es que... cuando pienso en vivir solo para mi... viene una sola palabra a mi cabeza... "inútil"... si no sirvo para nada en este mundo... siento que solo soy un desgaste de aire... de espacio... dinero... vida... un desperdicio, no valdría la pena gastar tanto por alguien así...

En momentos como este sería fácil escapar, acabar con todo y dejar esta existencia tan dolorosa... a pesar de querer el bien de los demás, sigo siendo egoista... por que lloro por el dolor que me causan, lloro por mi... autoreferente... autocompasiva... tonta!!!! Pero... después de llorar hasta que ya no hay lágrimas en mis ojos... luego de abrazar mi cuerpo tan fuerte que causo dolor... luego de horas pensando en lo inútil que soy y como me lo demuestra el mundo... luego de todo eso... no hay nada... solo un vacío oscuro, donde mi voz ni si quiera tiene eco... un lugar frío, donde tiemblo sin poder pensar más... donde mis ojos arden pues ya no tienen lágrimas que derramar... tonta... tonta!!!

Que hago?... seré lo suficientemente valiente para cortar con la existencia?... no... no puedo... soy una cobarde, solo se que duele... el saber lo inútil que eres... el saber que si no existieras las cosas serían mejores para muchas personas... y aún así no atreverse a acabar con esta existencia...

Que egoista no?... que tonta y egoista... perdón... es que son mis pensamientos... y si no los escribo aquí, mis ojos querrán llorar toda la noche, sin poder conseguirlo... mi cuerpo temblará y abrazaré un cojin para ahogar el grito que tengo escondido en mi garganta... y a pesar de eso... la noche pasará, y las cosas seguirán iguales... y así será cada día... hasta que se acabemi tiempo...

Pero... quería dejar un lugar donde mis palabras se mantengan... así, si un día... algo llegara a pasar... si por alguna razón me vuelvo valiente... o algo pasa que haga acabar con esto... por lo menos... quizás aquí encuentren una explicación...

Nadie... nadie me conoce realmente... llegan a creer que si... al punto que se confían, y simplemente lo creen, y dejan de fijarse en mis palabras... mis gestos... mis miradas... y ya no buscan más... no saben que lo más importante siempre estuvo ahi, a la espera que lo encontraran... luego, ya pensando que me conocen, comienzan a hablar como si supieran mucho de mi... hablan y a veces me hacen daño sin darse cuenta... y es ahí... cuando comienzo a alejarlos... cuando me doy cuenta que ya no me conocerán... que ya se acabó el tiempo para eso... que ya no pueden... porque ya se cerraron a creer que era solo eso... y es ahí... cuando vuelvo a quedarme sola... y es ahí... cuando trato de sonreir para que no se note... y es ahí cuando el pecho comienza a doler muy... muy fuerte...

Este lugar es mio y solo mio... escribo para mi... porque son palabras que no deben salir... secretos del alma... que no digo... que no cuento... pero escribo... porque me ahogan... porque estoy a punto de explotar... así... seguirá sin que nadie los conozca... porque si un día una persona logra decifrarlos... quiero que lo haga por si mismo... y no, por mi escritura...


Tsukiko