viernes, 29 de agosto de 2008

El ave que se enamoró de un pez

Existió una vez una alegre ave que surcaba los cielos, una que casi siempre estaba sola, por que le encantaba volar, se sentía parte de aire y del cielo, no como las otras, que le recriminaban que no hacía lo suficiente para vivir en la tierra... pero ella hacía todo eso, en conjunto con su planear...
Un día, volando sobre el mar, desvió su mirada y observó un hermoso pez, uno que cambiaba de colores y brillaba con los reflejos del sol... Ese hermoso pez, le atrajo la vista, y la hizo sentir más animada de lo habitual, la alegre ave decidió volver a verlo...
Luego de eso, el ave visitaba cada tarde al pez, al principio solo observándolo, luego, con el tiempo decidió acercarse a él, después de todo era un ave pequeña y el pez no tendría que temer. Al principio le costó llegar al mar, solo podía sobrevolarlo, pues ella no estaba hecha para nadar, como los patos o gaviotas... pero deseaba demasiado encontrarse con él...
Así comenzaron a hablar y a atraerse mutuamente, el ave aprendió a flotar, y el pez se mantenía muy cerca de la superficie...
Pasó tanto tiempo, que decidieron estar juntos siempre, tanto era su cariño mutuo... solo deseaban verse siempre...
Eran felices, a veces existían discusiones, pero se mantenían alegres y dichosos por su decisión...
La ave se acostumbró demasiado al flotar, al sumergir la cabeza, a tal punto, que poco a poco dejó su pasión por el vuelo, de manera que no se daba cuenta, y en contra de su propia naturaleza decidió vivir en el mar, solo para estar cerca del hermoso pez...
La ave, comenzó a olvidar como volar, lo que no le importó, por que estaría siempre con su amado pez, nunca más necesitaría volar...
Pero un día, luego de una discusión, el pez se sumergió y no volvió a salir... se sumergió muy hondo, de manera que se veía tan solo su brillo... La ave, luego de esperar un poco, comenzó a llamarlo a gritos, con la cabeza bajo el agua... y nada sucedía... por dias intentó hacer que volviera, pero el pez no daba señales de vida... un día, ese pez le habló desde bastante lejos, desde donde solo podía distinguir algunos brillos de colores... le dijo que había decidido volver a lo hondo del mar, que se había cansado de estar en la superficie, y que ya no quería estar con ella en la superficie...
La ave, no supo que hacer... por días se quedó ahí, pensando y no entendiendo lo que había pasado... Con el tiempo, se dio cuenta de que no tenía nada que hacer ahí, en el agua... en ese mismo momento extendió sus alas, y al tratar de remontar el vuelo, se dio cuenta de que había olvidado como hacerlo... y que sus alas, estaban muy estropeadas... era tan deprimente...
Luego de eso, se dedicó a tratar de sanar sus alas y recordar como volar... pero era tan dificil... y ahora sin su amado pez... nada se entendía... nada era nada...

Un ave... enamorada de un pez... pueden ser felices... pero no tienen donde vivir... y si uno deja todo por el otro, puede que ese otro se vaya un día... y el uno se quede en ese mar, sin poder volver a volar...

Que nunca un ave se enamore de un pez...
Aún que... esta historia es desde el punto de vista del ave... tal vez el pez tenga su propia historia

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Te quiero tanto que no te llevaría a vivir conmigo.pues uno de los dos moriría. yo soy una ave, tu eres un pez.

Anónimo dijo...

Le diría …que un gran problema no es mas que una serie de varios pequeños problemas, que lo que le parece imposible, puede ser posible , que aun un pez y un ave no son mas que formas distintas de la misma materia, pero al fin y al cabo son lo mismo, que en algún lugar, tiempo o espacio el cielo y el mar se unen , en una interfase infinita donde se unen y llegan a ser uno…

Anónimo dijo...

Le diría que me encantaría retroceder el tiempo....y volver a sentir a diario esa felicidad que solo tu podías hacerme sentir, esa inspiración, esa motivación... que jamás he vuelto a sentir.
Puedo asegurar que desde que el pez decidió volver al fondo del mar el ave nunca más encontró sentido a sus días, nunca más volvió a sentir felicidad, y jamás volverá a amar de la manera infinita que amo al pez!! Solo Dios sabe si en en alguna parte del universo volverán a ser uno!!

Anónimo dijo...

17!! Solo quisiera preguntarte.... como hago para olvidarte y arrancar todo lo que siento?????... no te imaginas cuanto te extraño y la falta q me haces!!!

Kazeai dijo...

Querida Ave, se que extrañas al pez, si es así, porque no lo buscas?, inténtalo, con todas tus fuerzas, acércate, quizás puedan encontrar la forma de estar juntos sin dañarse uno al otro.
Fuerza querida ave! que en este mundo, todo se puede logra si te esfuerzas en ello

Anónimo dijo...

Quiza el error estuvo en cada uno querer vivir el espacio del otro, sin darse cuenta que lo importante era tenerse y disfrutarse en ese breve espacio que une sus mundos tan distintos. Si puede ser... claro que si, cada pez tien su gaviota a la que mira volar todos los dias, esperando que ella pase, para poder, al menos, reconocer una mirada de amor.
Estare aqui por siempre mi gaviota, aun en la profundidad del mar donde vivo...espero.

Unknown dijo...

Quizas el pez renuncio a ella por amor y no verla condenada y sin poder volar eso tambien es amor.

Delvalle Azuaje dijo...

Quizas el pez renuncio a ella por amor y no verla condenada y sin poder volar eso tambien es amor.

Pokemon dijo...

Osea, no entiendo no pueden estar juntas dos personas totalmente diferentes?

Anónimo dijo...

Y si el pez vuelve después de un tiempo, cuando el ave aprendió a volar de nuevo. Y el pez le hace sentir tan feliz como antes.

vanessaramos@cba.edu.bo dijo...

quizas aquella ave solo necesitaba seguir su vuelo y darse cuenta que aquel pez no podria ser parte de su vida nunca. No tenia que cambiar solo tenia que encontrar a otra como ella.