martes, 12 de abril de 2011

La mirada de las estrellas



Una mirada... un escondido susurro de realidad quizás puede ser diferente... quizás el mundo, con todo lo que lo rodea, decidió convivir con la realidad, decidió ser quien es, y dejar de fingir ser algo más allá de cuanto se puede ser...


Aún así, la ilusión nunca se apagará... a pesar de que la tristeza sigue siendo triste, a pesar de que los sueños no dejan de quedarse en el oscuro rincón que está bajo los párpados... se suele sentir que quizás, algún día, ya no sean tan oscuros, ya no sean solo una imagen escondida de la realidad, si no que es posible... quizás, es levemente posible... que dejen los ojos, y decidan convivir con la realidad...

Cuando las estrellas aparecen en la noche, se acercan a quienes son sus fuerzas, los brillos de aquellas dulces compañeras, son la fuerza que tiene cada persona... al cerrar los ojos y mantener esos, sus sueños, ocultos, firmes, sin escapar... manteniendo la seguridad de un "poible futuro" en vez de arriesgarse, en un sueño presente... sería muy riesgoso... y quizás la estrella se apagaría...

Si canto... me escuchas... si susurro... me piensas... si lloro... simplemente me olvidas... quizás no sea quien debía ser, porque cuando lo fuera, podría ser realmente acompañada, podría sentir la tranquilidad en el pecho... y el cariño en el mundo... soñando que cuando miro a la luna, solo puedo abrzar cuanto es y cuanto quiero que sea.... soñando... que realmente puedes verme... y que cuando lloro, ya no me olvides... si no que me abraces...


Recuérdame oscuridad... recuerdame... porque sabes que soy yo, cuando venías y me encerrabas, me atrapabas en tu red de olvido... tu... eras quien yo quería ser, te buscaba... y sentía tu frialdad, temblaba, pero te quería... porque te necesitaba para esocnderme... a pesar de tu frialdad, del dolor que sentía en cada parte de mi, no quería alejarte... porque eras mi escudo... solo mi protección... de cuantos quisieran dañarme... de cuanto quisiera alegrarme... de cuanto me recordara que algo debía ser...


La pequeña... dulce niña... quizo agradecerle su compañía al Viento, quería darle a enteder de alguna forma, que sin él... ella no tendría tanta fuerza... pero no sabía que darle a Kaze... para que pudiera llevárselo... no sabía que darle... para que el de verdad lo agradeciera... que podía servirle al viento?...
Pensó por mucho tiempo... recorrió muchos lugares... buscó en el cielo, en la tierra, y en el agua... pero nada encontraba... nada podía darle... nada le serviría...

La pequeña se puso muy triste... el Viento le había dado tantas cosas... y ella nada podía darle... no podía ni si quiera agradecerle cuanto habia hecho por ella...

Estaba tan triste... que comenzó a susurrar una canción... suave y melancólica... una... que atrajo a muchos seres... y los entes sintieron su presencia... las existencias decidieron acercarse y rodear a ese ser que tan dulcemente cantaba... pero todos... parecían esperar a alguien...

Y en ese instante... llegó aquel a quien esperaban... Kaze comenzó a dar su calidez, rodeó a la pequeña con su abrazo y secó sus lágrimas... y así comenzó a recoger la melodía... sentía como su ser se llenaba de gozo... aquella canción era para él... de la pequeña que él amaba... era tan feliz... su fuerza aumentó y abrazó más a la niña... solo quería que ella sonriera... ya no más lágrimas... solo una mirada...


La niña de los ojos dulces, sintió a Kaze... y sintió su gozo... ya tenía su regalo... y podía agradecer cuanto habia hecho por ella... y sonrió... sonrió por que.... realmente se sintió feliz...

Kazeai

No hay comentarios: